La carta
Don Simón , como a diario, recibió un paquete grande de cartas . P oco a poco su morral se fue quedando vacío mien tras las entregaba en todos los buzones que ya conocía de sobra . No obstante , notó que la última carta del sector tenía una dirección que jamás había visitado. El papel estaba algo arrugado , amarillento . Encima se dibujaban unas letras temblorosas y pequeñas que el cartero de sesenta años apenas pudo apreciar. Sus ojos se rasgaron detrás de los gruesos cristales. “Calle de las Flores, Número 1504…” Alzó entonces la vista y efectivamente era el lugar. Reiteró la lectura del destinatario y arrugó aún más el entrecejo. La casa frente a él no tenía un solo cristal intacto . D entro , se divisaba una cantidad indecible de garabatos y por fuera no era diferente. Una parte del techo se había derrumbado y definitivamente no había buzón. Exhaló un ...